Camarín de la Virgen de la Piedad
Pequeño pero muy significativo “templete” de gran intencionalidad escénica dentro del casco histórico, levantado en el siglo XVII y reformado en el siglo XVIII. Es uno de esos hitos urbanos que, por su emplazamiento y composición, actúa como punto de referencia visual en el recorrido peatonal, vinculando la devoción popular con una estética barroca muy reconocible. En el interior, el camarín presenta una planta poligonal y una decoración rica con elementos ornamentales propios del periodo (molduras y recursos escenográficos), lo que lo convierte en una parada interesante dentro de una ruta centrada en “arte y cultura” más allá del museo: aquí la experiencia es la del arte religioso como parte del paisaje urbano y de la memoria colectiva de Vélez-Málaga.